Escribirte esta carta es algo que siempre quise.
Fuiste tantas cosas para mí.
Puedo hacer una nomenclatura de todas las cosas que extraño de vos:
- · Tu sonrisa
- · Tu alegría y tu sentido del humor
- · Tu capacidad de reírte de vos misma y de las peripecias de la vida
- · Tus ojos y esa mirada que siempre voy a añorar, ese amor que se te escapaba de las pupilas
- · Tu preocupación sobre mi
- · Las noches que pasamos viendo películas europeas que apenas entendía a los 10 años
- · Y esas otras noches que veíamos ALF con pochoclo
- · Tu inteligencia reconcentrada y luminosa al mismo tiempo
- · Esa capacidad de definirlo todo en una, en apariencia, simple frase
- · Tu carácter nervioso
- · Tu compasión inmensa hacia los demás
- · Nuestras charlas de libros
- · Tus comidas
- · Y tantas cosas que ya no se decir
- · Tu complejo de desafinada para cantar
- · Tus manos (imposible definirlas)
- · Tu interpretación nihilista del mundo, que se ocultaba tras el personaje social picaresco
Tu presencia siempre me hacia feliz, con vos cerca me sentía
en paz, en armonía porque estabas vos.
Quizás mi delito fue quererte tanto. Adorarte sin mesura ni límites. Con todo
mi corazón, vísceras, cuerpo frágil. Mente y espíritu.
No le perdono a la muerte el haberte tocado a vos
que eras mi sol, mi vida, mi corazón.
Te sigo llorando como el primer día que te fuiste y me dejaste.
Te sigo llorando como el primer día que te fuiste y me dejaste.
A veces te veo en mis sueños y cuando estos se desvanecen
siento la terrible desesperación de que no pueda retenerte más conmigo. Me
dejas solo en este mundo de ciegos.
Cada día que pasa las cosas dejan de ser lo que eran cuando
estabas acá. Nacen, mueren, crecen, porque la vida no se detiene jamás y todo
se lo lleva el inclemente tiempo de alados pies.
Y cada cambio que el mundo hace yo te siento más lejos, mas
atrapada en un pasado que solo existe en la memoria de unos pocos.
Los libros se reproducen mama, sin que nos demos cuenta son
cada vez más. Y cada vez que compro uno me siento íntimamente cerca tuyo y todos los daños del tiempo son nada cuando
pongo el libro en la biblioteca e imagino nuestra charla.
Victoria Ocampo decía que “los muertos viven en nosotros” y
vos vivís en mi querida mama y mientras yo respire cada día vas a estar aquí en
la vida conmigo.
No hace falta que te lo diga mama, consagre mi vida al Amor
que es una de tus metáforas y encontré en la vida algunas estrellas que me
iluminan los días (Victoria y Guille). Quiero pensar que vos los mandaste para
acompañarme en este momento de mi vida.
Cumplo 32 años mama y hace 13 que no estás conmigo. Cumplir
años sin vos es tan difícil, te extraño tanto y más en estos días especiales.
Practico tu noble estoicismo. Trato de que el Amor sea la guía
de mis pasos, como lo fue de los tuyos.
Te quiero con toda mi alma, con todo mi corazón y con toda
mi mente, sos mi guía, sigo tus palabras y tu ejemplo.
Solo la muerte apagara este incendio que es el amor que
tengo por vos, solo cuando haya perdido la vida se extinguirá este dolor que
llevo dentro y que tu ausencia me produce.
JUAN CRUZ QUESADA
No hay comentarios:
Publicar un comentario