sábado, 19 de mayo de 2012


Escribirte esta carta es algo que siempre quise.

Fuiste tantas cosas para mí.
 
Puedo hacer una nomenclatura de todas las cosas que extraño de vos:
  • ·         Tu sonrisa
  • ·         Tu alegría y tu sentido del humor
  • ·         Tu capacidad de reírte de vos misma y de las peripecias de la vida
  • ·         Tus ojos y esa mirada que siempre voy a añorar, ese amor que se te escapaba de las pupilas
  • ·         Tu preocupación sobre mi
  • ·         Las noches que pasamos viendo películas europeas que apenas entendía a los 10 años
  • ·         Y esas otras noches que veíamos ALF con pochoclo
  • ·         Tu inteligencia reconcentrada y luminosa al mismo tiempo
  • ·         Esa capacidad de definirlo todo en una, en apariencia, simple frase
  • ·         Tu carácter nervioso
  • ·         Tu compasión inmensa hacia los demás
  • ·         Nuestras charlas de libros
  • ·         Tus comidas
  • ·         Y tantas cosas que ya no se decir
  • ·         Tu complejo de desafinada para cantar
  • ·         Tus manos (imposible definirlas)
  • ·         Tu interpretación nihilista del mundo, que se ocultaba tras el personaje social picaresco

Tu presencia siempre me hacia feliz, con vos cerca me sentía en paz, en armonía porque estabas vos.

Quizás mi delito fue quererte tanto. Adorarte sin mesura ni límites. Con todo mi corazón, vísceras, cuerpo frágil. Mente y espíritu.

No le perdono a la muerte el haberte tocado a vos que eras mi sol, mi vida, mi corazón. 


Te sigo llorando como el primer día que te fuiste y me dejaste.

A veces te veo en mis sueños y cuando estos se desvanecen siento la terrible desesperación de que no pueda retenerte más conmigo. Me dejas solo en este mundo de ciegos.

Cada día que pasa las cosas dejan de ser lo que eran cuando estabas acá. Nacen, mueren, crecen, porque la vida no se detiene jamás y todo se lo lleva el inclemente tiempo de alados pies.

Y cada cambio que el mundo hace yo te siento más lejos, mas atrapada en un pasado que solo existe en la memoria de unos pocos.

Los libros se reproducen mama, sin que nos demos cuenta son cada vez más. Y cada vez que compro uno me siento íntimamente cerca tuyo  y todos los daños del tiempo son nada cuando pongo el libro en la biblioteca e imagino nuestra charla.

Victoria Ocampo decía que “los muertos viven en nosotros” y vos vivís en mi querida mama y mientras yo respire cada día vas a estar aquí en la vida conmigo.

No hace falta que te lo diga mama, consagre mi vida al Amor que es una de tus metáforas y encontré en la vida algunas estrellas que me iluminan los días (Victoria y Guille). Quiero pensar que vos los mandaste para acompañarme en este momento de mi vida.

Cumplo 32 años mama y hace 13 que no estás conmigo. Cumplir años sin vos es tan difícil, te extraño tanto y más en estos días especiales.

Practico tu noble estoicismo. Trato de que el Amor sea la guía de mis pasos, como lo fue de los tuyos.

Te quiero con toda mi alma, con todo mi corazón y con toda mi mente, sos mi guía, sigo tus palabras y tu ejemplo.

Solo la muerte apagara este incendio que es el amor que tengo por vos, solo cuando haya perdido la vida se extinguirá este dolor que llevo dentro y que tu ausencia me produce.

                                                  JUAN CRUZ QUESADA 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Jose Alonso al recibir premio del fisicoculturista del año.

Gesto triunfal de este Ayax del siglo XX. Un cuerpo en exposicion. Superficies redondeadas en la plenitud de la firmeza y una mirada dominante constituyen el apogeo del dominio sobre la materia informe y plástica de los musculos ocultos por la superficie homogenea de la piel.

Delia sostiene la Copa mientras el ganador sonríe en su momento de gloria.

Jose Vicente Alonso nacio en Pilar en 1918 y dejo de existir en Cordoba el 29 de marzo de 2003 a los 85 años.

En su combate singular contra el paso del tiempo se construyo una singular armadura hecha de músculos y fibra.

Elaborada a partir de un esfuerzo permanente y obsesivo de ejercitacion y musculacion en pos de un combate que no podía mas que perder.

La carne que Socrates creía la cárcel del alma, fue para Alonso su escudo contra la muerte y en lucha heroica y trágica contra esa fuerza irresistible que todo lo corroe y devora consagro su vida al culto exclusivo de su cuerpo.

No solo forjaba sus musculos con la sola ayuda de su inquebrantable voluntad sino también los pasadizos oscuros de la memoria y el recuerdo, gozando al escandir libros completos que iban desde el Martin Fierro de Hernandez hasta poetas nihilistas que expresaban las mas profundas de sus ideas sobre la vida.

Su conciencia viril de la mortalidad no le impidió una vida feliz en el seno de su familia a la que amo, pero en lo mas profundo de si lo único que verdaderamente importaba era la batalla incesante contra ese enemigo que al fin lo abatió: la muerte.

Como a todos los caballeros medievales, de los que el era un digno heredero, su fuerza provenía del amor y la perdida de su mujer Delia fue una estocada a la que no sobrevivió mucho tiempo.

Ese 1 de Junio de 1999 ante la muerte de Delita el sucumbió bajo el peso del dolor y lentamente su fuerza y su escudo de músculos, fibras y memoria elefantiasica se desvanecieron hasta dejar tan solo un ser agonizante y lucido en la cama.

La ultima vez que lo vi, tras ese cuerpo desgastado y cansado, se veía, en sus ojos cristalinos y en sus gestos tranquilos, la paz que solo una bondad y pureza singular concede a los hombres y que el ostentaba sencillamente en ese crepúsculo lucido.

El tiempo lo había vencido finalmente cuando descubrió que su armadura forjada contra la muerte era apenas carne sufriente y moribunda, mientras que ese espíritu recto y gentil, que como hombre verdaderamente justo poseia, era lo que lo conducía ahora hacia el Sumo Amor donde su viejo enemigo la muerte ya no tendría lugar. 



Felices compartieron 47 años de sus vidas

Agonía

Silencio y oscuridad y palabras silenciadas por los labios que ya no me responden. Abrazos que no puedo dar porque mi piel ya no es mi piel y mis huesos que yacen sobre la cama blanca y aséptica del sanatorio se trocaron en piedra, milenario mineral de infinito peso que resiste mis ordenes.

Estoy tan confundida ahora, me encuentro corriendo por entre jardines y escucho voces que me hablan y me cantan dulces canciones que son mias y ajenas.

Tras una verja desigual de arbustos verdes que atravieso despacio perdida me vuelvo pez sagrado mientras una tribu de seres invisibles me pescan en un rio recóndito y despacio con delectación me devoran y mi cuerpo se desvanece en ellos para ser nada, vacio, sombra de un árbol enorme siempre verde y ahí vuelvo correteando con mis hermanos que se muertos hace tiempo y con mis nietos que adoro y que me miran y se rien divertidos apenas me reconocen.

Estoy perdida en este vasto jardín sin muros ni casas, apenas con bibliotecas desparramadas entre las sombras de los arboles, un sol moroso que a veces parece dormitar en su cenit y mis palabras que no me salen de los labios porque todo acá lo decimos en silencio. 

Me siento liviana y ductil y apenas me distraigo me convierto en ave blanca, lentamente revoloteo entre las puntas de los pinares que parecen infinitos en la distancia y el viento me acaricia tenue y dejandome llevar por la brisa siento la mirada de Dios en mis parpados. 

Pero algo me pesa entonces, caigo al suelo convertida en brizna de hierba menuda, verde apenas visible, julito viene y levantadome me abraza hasta que me convierto en baile, danzo y la pato se ríe a lo lejos de mis movimientos tontos y graciosos y yo trato de acercarme pero me disuelvo antes de llegar.

Entonces las voces que apenas oigo vuelven y mientras ellos lloran y me miran yo ansió contarles de aquel lugar en el que vivo soy feliz y todos estamos juntos, aunque mis labios convertidos en piedra se niegan a moverse yo me deslizo despacio a los jardines donde me sumerjo cada dia mas profundamente.

Soy tantas cosas en este pequeño mundo en el que todos nos queremos, libre, me convierto en aire y floto, me rio y salto convertida en la niña que fui y corro a los brazos de papa, el me abraza y nos disolvemos hasta ser luz estrellada en el firmamento, tras las vestiduras de la carne y las ilusiones del recuerdo descubro la verdad que después olvido.

Todos somos uno en este jardín y cuando el sol dormita entre los arboles siento la sonrisa de Dios y se que estoy muriendo porque las palabras que se pronuncian alla fuera son tristes y lúgubres, se que otros me acompañaran pronto pero acá la muerte no se conjuga porque el jardín es eterno espectral y jugueton y hasta el sol y las estrellas nos miran alegres desde el cielo y a veces nos tocan con su energía y nos llevan por el espacio en viajes que me llenan de una alegría enorme.

Cansada de ser dos, la materia que porto mi espíritu en la tierra se encoje entre sabanas mientras yo me convierto en luz, asciendo por las estrellas, Dios me mira a los ojos y siento el sumo amor y el sumo bien y se que soy todos y que conmigo están la Pato, Delia, Alonso, todos los que ame en la vida y juntas nuestras luces brillan en el firmamento y caen hacia los jardines para bañar las hojas verdes y las aguas de oscuros y misteriosos ríos donde se pierden los recuerdos de mi pasado en la tierra.

Apenas ha dejado de latir mi corazón allá fuera, un joven se acerca despacio a mi siendo niña me abraza y cuando me ve a los ojos se que es Jesús, entonces me sonríe y yo y mis recuerdos confusos terminan de desvanecerse y solo Amor siento el latir del universo en mis venas y se que estoy en el cielo.


Una combinación de dulzura, bondad sin limites y aguda inteligencia.



Historia de Vida


Quisieron los astros en su giro elíptico que un 29 de marzo ella naciera en la centenaria ciudad de Córdoba. 1955 fue el año en que llego al mundo, en una provincia que se preparaba para terminar por si sola con un régimen peronista en crisis. 

Esa gesta que Borges celebro en alguna poesía unió a una pujante clase media local con las viejas familias tradicionales que habían monopolizado el poder político durante décadas y que ahora en decadencia se unían en la lucha contra el peronismo. 

Delia Alonso tenia entrelazadas en su sangre estas dos fuerzas que constituían el antiperonismo cordobés.

Su niñez fue la propia de una familia burguesa y tradicional. Desde el comienzo anudo su alianza de amor con los libros que la llevaron fuera del mundo cotidiano.




Digna heredera de Emma Bovary, la inspiración romántica de un mundo libresco la imbuyo de sueños de fuga y de valores heroicos y caballerescos anacrónicos en este mundo moderno y mercantil.

Si en las siestas de lectura ella era poderosa y exótica como esos personajes que la acompañaban a lo largo de las paginas, en la vida cotidiana era inteligente y tímida, silenciosa y enérgica.

Las pasiones la dominaban por momentos y se dejaba llevar por ellas como embebida por un elixir mágico que la trasladaba del aquí y el ahora siempre iguales a ese imaginario romántico que tanto anhelaba.

Todas esas experiencias que los libros le daban se conjugaban con sus pasión vital y con su mirada lucida sobre las cosas para llevarla a descreer de los modos de la vida burguesa y convencional hasta el punto de convertirse con los años en un ímpetu rebelde sus ideales románticos de la infancia perdida entre libros.

En su juventud las contradicciones de la vida moderna se le revelaron con absoluta claridad y esta mirada sobre el mundo la empujo a la rebelión.

Contemporánea del Mayo francés Delia también se rebelo contra la autoridad. Varias expulsiones de colegios católicos fueron el saldo de una intransigencia casi épica en las que dio a luz su primer cuento y algunas poesías inspiradas en sus lecturas románticas.

Sus fallidos intentos de terminar la secundaria la llevaron a encontrar su destino ulterior en la forma de un joven oriundo de una antigua familia de Buenos Aires. 

En Villa del Totoral Delia vio por primera vez al que seria su compañero de vida Enrique Quesada; corria el año 1973 cuando se conocieron; el casamiento se hizo esperar hasta Febrero de 1977.

Entonces Emma encontro a su Carlos Bovary y Delia tan solo repitio los pasos de su modelo y se dejo llevar por la vida romantica del campo.

Perdida en una naturaleza exhuberante establecio vinculos sociales con personajes excentricos que la fascinaron por su misma rareza e ingenio.

Fueron años de una vida tranquila, alejada de los marasmos de la vida moderna, con un marido concentrado en las faenas siempre iguales de la cosecha y la siembra. Años de lectura distraida y tardes de cabalgatas a la sombra de viejos eucaliptus con la luz crepuscular de fondo.

Proyectos de negocios se fueron sucediendo a medida que el fracaso hacia caer cada uno de ellos como pompas de jabon disolviendose en el eter.
Finalmente fue en la forma de una inmobiliaria que pudieron encontrar cierto exito en el mundo de los negocios. 

La vida de la pareja giraba alrededor de sus ovejeros alemanes que eran como hijos a los que volcaban todo su afecto y amor.

En 1980 llego su primer hijo en condiciones traumaticas. Meses de internacion y la permanente supervicion medica fue el mundo que recibio a Juan Cruz a la vida.

La vida campestre se repetia a si misma en su ciclo anual de siembra y cosecha mientras la inmobiliaria victima de la crisis economica que azotaba al pais reducia al minimo su actividad.

Veranos y otoños pasaban lentamente por los campos, a veces dorados trigales, a veces llanura humeda sembrada y fecunda en surcos de vida vegetal.

La vida se hacia dificil por la crisis y empujaba a la familia a volver su mirada hacia la gran ciudad de Cordoba de la que Delia escapara en busca de su sueño de libertad y exotismo.

En 1981 junto a otros jovenes poetas de la region Delia publico unas serie de poemas liricos sobre la naturaleza y el caracter inhumano de la vida moderna, al mismo tiempo que dirigia la biblioteca del pueblo.

Finalmente en 1986, la familia volvio a la gran ciudad. Al poco tiempo Delia trabajaba en un banco mientras Enrique entraba a un medio grafico.

Las necesidades economicas dejaron paso a una existencia burguesa y tranquila de actos cotidianos siempre repetidos.

Los sueños romanticos que su adolescencia alumbro se fueron apagando lentamente en esa rutina laboral y Delia se alejo de los libros que habia amado. 

Entonces poblaron una region inhospita y salvaje de las afueras de la ciudad haciendose un lugar con la fuerza de sus armas.

Toda esa belleza intuida apenas en momentos de misteriosa plenitud cuando un libro o un papel en blanco le inspiraban sentimientos sublimes se convirtio en la certeza de su fracaso. 

Antes de asumir los errores de su vida Delia se aferro a un ultimo intento de creacion y alumbro en 1992 a Alejandro, su segundo hijo.

La alegria de vivir que estaba perdiendo resurgio ante el recien nacido y su fuerza vital se incremento: fue la ultima epoca feliz de su vida.

En Juan Cruz ella sembro su sensibilidad ante la belleza del mundo y su amor a los libros.

Los años pasaron y mientras el pais vivia la fiesta de los 90 Delia abandonaba sus viejas esperanzas romanticas y sentia que se secaba por dentro y que el fracaso la carcomia y le impedia disfrutar la vida que brotaba a su alrededor.

La tragedia se preparaba tras el escenario de lo real y las ancianas tejedoras del destino ya habian terminado de escribir con sus agujas la vida de Delia y el drama de su familia.

Los hechos se desenvolvieron prolijamente en el tiempo. Primero el cancer que la carcomia amenazante la enfrento con la muerte siempre temida. Lucho contra esta enfermedad con esa terca resistencia que su lucida inteligencia pudo preservar y con una renacida fe en algo trascendente y en el viejo mito del jesus en la cruz, que habia sido la religion de sus mayores.

La victoria contra la enfermedad no la alegro completamente, dejo en ella un pedazo de noche que no la abandono mas.

El destino que tejieron las Nornas fue ironico. Lo que no pudo hacer el cancer lo hizo la muerte de su madre. Delia no pudo soportar ese golpe de la vida.

La que habia soñado con poblar el mundo de palabras cayo en el silencio absoluto de la muerte un 4 de Julio de 1999 a la edad de 44 años.

La muerte trabaja de manera gradual erosionando la memoria y el recuerdo de quienes conocieron a la persona que ya no esta en la tierra.

Delia que amo los libros y ambiciono trascender a traves de ellos aportando una obra al inmenso cumulo que conforma la cultura termino acallada por el peso de una vida que no supo manejar y que se llevo todos sus sueños sin dejarle mas que la sensacion de haber fracasado.

A pesar de eso ella fue amada por los que la conocieron y siempre deslumbro con su constante lucidez y cristalina inteligencia a quienes tuvieron la fortuna de conversar con ella.