Quisieron los astros en su giro elíptico que un 29 de marzo ella naciera en la centenaria ciudad de Córdoba. 1955 fue el año en que llego al mundo, en una provincia que se preparaba para terminar por si sola con un régimen peronista en crisis.
Esa gesta que Borges celebro en alguna poesía unió a una pujante clase media local con las viejas familias tradicionales que habían monopolizado el poder político durante décadas y que ahora en decadencia se unían en la lucha contra el peronismo.
Delia Alonso tenia entrelazadas en su sangre estas dos fuerzas que constituían el antiperonismo cordobés.
Su niñez fue la propia de una familia burguesa y tradicional. Desde el comienzo anudo su alianza de amor con los libros que la llevaron fuera del mundo cotidiano.
Digna heredera de Emma Bovary, la inspiración romántica de un mundo libresco la imbuyo de sueños de fuga y de valores heroicos y caballerescos anacrónicos en este mundo moderno y mercantil.
Si en las siestas de lectura ella era poderosa y exótica como esos personajes que la acompañaban a lo largo de las paginas, en la vida cotidiana era inteligente y tímida, silenciosa y enérgica.
Las pasiones la dominaban por momentos y se dejaba llevar por ellas como embebida por un elixir mágico que la trasladaba del aquí y el ahora siempre iguales a ese imaginario romántico que tanto anhelaba.
Todas esas experiencias que los libros le daban se conjugaban con sus pasión vital y con su mirada lucida sobre las cosas para llevarla a descreer de los modos de la vida burguesa y convencional hasta el punto de convertirse con los años en un ímpetu rebelde sus ideales románticos de la infancia perdida entre libros.
En su juventud las contradicciones de la vida moderna se le revelaron con absoluta claridad y esta mirada sobre el mundo la empujo a la rebelión.
Contemporánea del Mayo francés Delia también se rebelo contra la autoridad. Varias expulsiones de colegios católicos fueron el saldo de una intransigencia casi épica en las que dio a luz su primer cuento y algunas poesías inspiradas en sus lecturas románticas.
Sus fallidos intentos de terminar la secundaria la llevaron a encontrar su destino ulterior en la forma de un joven oriundo de una antigua familia de Buenos Aires.
En Villa del Totoral Delia vio por primera vez al que seria su compañero de vida Enrique Quesada; corria el año 1973 cuando se conocieron; el casamiento se hizo esperar hasta Febrero de 1977.
Entonces Emma encontro a su Carlos Bovary y Delia tan solo repitio los pasos de su modelo y se dejo llevar por la vida romantica del campo.
Perdida en una naturaleza exhuberante establecio vinculos sociales con personajes excentricos que la fascinaron por su misma rareza e ingenio.
Fueron años de una vida tranquila, alejada de los marasmos de la vida moderna, con un marido concentrado en las faenas siempre iguales de la cosecha y la siembra. Años de lectura distraida y tardes de cabalgatas a la sombra de viejos eucaliptus con la luz crepuscular de fondo.
Proyectos de negocios se fueron sucediendo a medida que el fracaso hacia caer cada uno de ellos como pompas de jabon disolviendose en el eter.
Finalmente fue en la forma de una inmobiliaria que pudieron encontrar cierto exito en el mundo de los negocios.
La vida de la pareja giraba alrededor de sus ovejeros alemanes que eran como hijos a los que volcaban todo su afecto y amor.
En 1980 llego su primer hijo en condiciones traumaticas. Meses de internacion y la permanente supervicion medica fue el mundo que recibio a Juan Cruz a la vida.
La vida campestre se repetia a si misma en su ciclo anual de siembra y cosecha mientras la inmobiliaria victima de la crisis economica que azotaba al pais reducia al minimo su actividad.
Veranos y otoños pasaban lentamente por los campos, a veces dorados trigales, a veces llanura humeda sembrada y fecunda en surcos de vida vegetal.
La vida se hacia dificil por la crisis y empujaba a la familia a volver su mirada hacia la gran ciudad de Cordoba de la que Delia escapara en busca de su sueño de libertad y exotismo.
En 1981 junto a otros jovenes poetas de la region Delia publico unas serie de poemas liricos sobre la naturaleza y el caracter inhumano de la vida moderna, al mismo tiempo que dirigia la biblioteca del pueblo.
Finalmente en 1986, la familia volvio a la gran ciudad. Al poco tiempo Delia trabajaba en un banco mientras Enrique entraba a un medio grafico.
Las necesidades economicas dejaron paso a una existencia burguesa y tranquila de actos cotidianos siempre repetidos.
Los sueños romanticos que su adolescencia alumbro se fueron apagando lentamente en esa rutina laboral y Delia se alejo de los libros que habia amado.
Entonces poblaron una region inhospita y salvaje de las afueras de la ciudad haciendose un lugar con la fuerza de sus armas.
Toda esa belleza intuida apenas en momentos de misteriosa plenitud cuando un libro o un papel en blanco le inspiraban sentimientos sublimes se convirtio en la certeza de su fracaso.
Antes de asumir los errores de su vida Delia se aferro a un ultimo intento de creacion y alumbro en 1992 a Alejandro, su segundo hijo.
La alegria de vivir que estaba perdiendo resurgio ante el recien nacido y su fuerza vital se incremento: fue la ultima epoca feliz de su vida.
En Juan Cruz ella sembro su sensibilidad ante la belleza del mundo y su amor a los libros.
Los años pasaron y mientras el pais vivia la fiesta de los 90 Delia abandonaba sus viejas esperanzas romanticas y sentia que se secaba por dentro y que el fracaso la carcomia y le impedia disfrutar la vida que brotaba a su alrededor.
La tragedia se preparaba tras el escenario de lo real y las ancianas tejedoras del destino ya habian terminado de escribir con sus agujas la vida de Delia y el drama de su familia.
Los hechos se desenvolvieron prolijamente en el tiempo. Primero el cancer que la carcomia amenazante la enfrento con la muerte siempre temida. Lucho contra esta enfermedad con esa terca resistencia que su lucida inteligencia pudo preservar y con una renacida fe en algo trascendente y en el viejo mito del jesus en la cruz, que habia sido la religion de sus mayores.
La victoria contra la enfermedad no la alegro completamente, dejo en ella un pedazo de noche que no la abandono mas.
El destino que tejieron las Nornas fue ironico. Lo que no pudo hacer el cancer lo hizo la muerte de su madre. Delia no pudo soportar ese golpe de la vida.
La que habia soñado con poblar el mundo de palabras cayo en el silencio absoluto de la muerte un 4 de Julio de 1999 a la edad de 44 años.
La muerte trabaja de manera gradual erosionando la memoria y el recuerdo de quienes conocieron a la persona que ya no esta en la tierra.
Delia que amo los libros y ambiciono trascender a traves de ellos aportando una obra al inmenso cumulo que conforma la cultura termino acallada por el peso de una vida que no supo manejar y que se llevo todos sus sueños sin dejarle mas que la sensacion de haber fracasado.
A pesar de eso ella fue amada por los que la conocieron y siempre deslumbro con su constante lucidez y cristalina inteligencia a quienes tuvieron la fortuna de conversar con ella.